El ozono actúa en las llagas y heridas de forma muy eficiente ya que por su alto poder germicida desinfecta rápidamente la zona dañada en la piel, lo cual elimina y previene infecciones. El ozono ayuda de igual forma a una rápida cicatrización.

La piel absorbe el ozono fácilmente en forma de oxígeno pues éste comienza a actuar en las células provocando la estimulación del rebrote del tejido y la revitalización del tejido epitelial, aumentando así también la capacidad de defensa de las células. El ozono de igual manera es un inmunoestimulante, desactivador del dolor y antiinflamatorio. Resumiendo, el ozono provoca alivio casi de inmediato.

Particularmente en el pie diabético, que es un problema provocado por la enfermedad de las arterias periféricas que irrigan el pie, complicado a menudo por daño de los nervios periféricos del pie e infección, que debido a la oclusión de las arterias que llevan sangre a los pies se produce gangrena,  se han encontrado excelentes resultados en la aplicación del ozono para la curación de este problema y evitar la amputación de las extremidades. El ozono actúa de igual forma que con cualquier herida, ya que la desinfecta, desinflama y ayuda a la renovación del tejido epitelial, esto debido a la bioregulación de la angiogénesis, la regulación de los antioxidantes biológicos y la activación del metabolismo de los eritrocitos,  aunque requiere de cuidados más especiales debido a la enfermedad del paciente.

Pie diabético