¿ Qué hacer en caso de heridas superficiales ?
Una forma de evitar infecciones y sangrado continuo es aplicando ozono. Tome el extremo de manguera que tiene una punta de plástico y sople el ozono directamente en la cortada, raspón o quemadura.
El ozono tiene 3 efectos simultáneos : anestesia la zona afectada, desinfecta y desinflama.
Además ayuda a cicatrizar la herida con mayor rapidez evitando un sangrado persistente.
Si hay tejido expuesto seleccione la posición “baja” o “1” de su unidad y aplique cada hora en la zona afectada por espacio de 2 a 3 minutos. Observe que no haya reacción adversa ni molestia. Vuelva aplicar cada hora por 5 minutos en la misma posición.
Cuando note Ud que la herida empieza a cicatrizar puede usar la intensidad alta o 4 de su unidad por espacio de 10 minutos.
Entre otras ventajas que el ozono ofrece están : no arde, no duele y no tiene efectos secundarios nocivos a la salud. *
*No se aplique en personas con problemas de hemofilia, hipertiroidismo, hemorragia abundante, que tomen anticoagulantes, o sean alérgicos al ozono.
Consulte a su médico.



(enemigos del agua) y los convierte en hidrófilos (amigos del agua) con lo que al adquirir el carácter de solubles se facilita su eliminación. Asimismo disminuye el nivel de ácido úrico. Y todo ello sin olvidar que el ozono tiene propiedades anti-inflamatorias, bactericidas y analgésicas.
Particularmente en el rostro otorga protección a través de la aceleración de la actividad enzimática de defensa de las sustancias que provocan daño en la piel, así como aumentar la energía celular gracias al aumento del contenido de ATP, y proporcionar una purificación gracias a la acción de control de la flora microbiana.
Los resultados que se obtienen son: defensas naturales, energía en los fibroblastos, producción de colágeno, velocidad en los procesos de reparación, salud en la piel. De esta manera se atacan los problemas de imperfecciones y manchas cutáneas, acné, producto seboso, arrugas y daño debido a las agresiones ambientales.