El ozono se ha comprobado desde hace varios años que es muy útil para la cosmetología combatiendo problemas como la celulitis, arrugas, várices y estrías pues ayuda a la regeneración de la piel y los tejidos.

El ozono forma Ozónidos en el organismo, los cuales traen propiedades terapéuticas, entre ellos:

 

Celulitis, arrugas, várices y estrías

A esto se define que la célula sana está en grado de defenderse de las agresiones ambientales gracias a una acción que neutraliza y hace inactiva la especie intermedia en la elevada agresividad como la de los radicales libres.

El cansancio de la célula se provoca por la disminución de la actividad celular producida por: la edad, excesiva exposición a la luz solar, alimentación deficiente, smog y contaminación ambiental, estrés laboral y de traumas psicológicos. Este cansancio de la célula se manifiesta  más frecuentemente en la piel y presenta una presión que disminuye su capacidad de defensa y regeneración.

Se ha descubierto que los Ozónidos penetran con facilidad en la membrana celular con lo cual se obtiene una aceleración de la glicólisis, el aumento de la disponibilidad de energía para la célula y el aumento de los valores de las enzimas dispuestas a la neutralización de las sustancias tóxicas.

En pruebas realizadas en Europa se comprobó que los Ozónidos destruyen el ácido láctico, proporcionan nueva energía a las células, incentivan el metabolismo de las masas adiposas, mejoran la circulación sanguínea, atenúan el aspecto de la “piel de naranja”, impiden al ácido láctico en exceso

desestructurar y apretar el tejido cutáneo, y como resultados visibles se ha notado la reducción de la circunferencia de los muslos y el abdomen.

El ozono oxigena los tejidos y mejoran la micro-circulación de los capilares gracias a su acción sobre la hemoglobina y los glóbulos rojos. Paralelamente rompe el doble enlace de los ácidos grasos insaturados que son hidrófobos (enemigos del agua) y los convierte en hidrófilos (amigos del agua) con lo que al adquirir el carácter de solubles se facilita su eliminación. Asimismo disminuye el nivel de ácido úrico. Y todo ello sin olvidar que el ozono tiene propiedades anti-inflamatorias, bactericidas y analgésicas.

Particularmente en el rostro otorga protección a través de la aceleración de la actividad enzimática de defensa de las sustancias que provocan daño en la piel, así como aumentar la energía celular gracias al aumento del contenido de ATP, y proporcionar una purificación gracias a la acción de control de la flora microbiana.

Los resultados que se obtienen son: defensas naturales, energía en los fibroblastos, producción de colágeno, velocidad en los procesos de reparación, salud en la piel. De esta manera se atacan los problemas de imperfecciones y manchas cutáneas, acné, producto seboso, arrugas y daño debido a las agresiones ambientales.