Síntomas (como dolores de
cabeza, mareos, náuseas, etc.) en conjunto por personas del mismo edificio
se conoce como el “Síndrome del Edificio Enfermo” (SEE) o “Sick Building
Syndrome” (SBS). Esto se debe a las condiciones internas de suciedad,
polvo, humedad, gases tóxicos, hongos y aguas detenidas que puede haber en
un edificio. Si más del 20% de las personas
que trabajan en el edificio presentan náuseas, ojos llorosos, dolores de
cabeza, mareos, dolor de garganta, picazón o sequedad en la piel,
congestión o irritación nasal, fatiga excesiva, y estos síntomas
desaparecen cuando las personas salen de su lugar de trabajo o en los fines
de semana, es muy probable que esto sea provocado por algunos contaminantes
dentro del edificio. Para este problema se está
utilizando como alternativa el ozono, no solo porque elimina virus, hongos,
esporas, bacterias y gases tóxicos que puede haber en el edificio, sino
también porque lo oxigena. Entre un gran número de
bacterias presentes, las más peligrosas y comunes en los aires
acondicionados son: LEGIONELLA PNEUMOPHILIA:
provoca una gran cantidad de epidemias que han causado ya muertes (BBC,
Londres en mayo de 1985; Benidorm, España en 1987; Residencia Militar, Zaragoza,
España en 1986). Los síntomas son iguales a los de la neumonía, al
principio se le conoció como “Neumonía Atípica”. PSEUDOMONA AERUGINOSA: afecta
solamente al personal presente ya que su supervivencia fuera del organismo
es poca. Además tenemos al
ASPERGILLIUS, ESTAFILOCOCOS, COLIFORMES, etc., que tienen su hábitat idóneo
en los conductos del aire acondicionado, más aún si éstos no están
sometidos a unas adecuadas condiciones de higiene.
