Riesgos a la exposición a aguas cloratadas.

 

Beber, bañarse o nadar en agua cloratadas puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, señala un nuevo estudio.

 

Estos hallazgos son los primeros en sugerir que estos químicos pueden ser dañinos cuando se inhalan o cuando se absorben a través de la piel, así como cuando se ingieren, señaló la Dra. Cristina Villanueva del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona.

 

Químicos, y más comúnmente el cloro, usados para desinfectar agua pueden generar subproductos que se han vinculado con el aumento en riesgo de cáncer, señaló la Dra. Villanueva y su equipo. Los subproductos del cloro más comunes y persistentes son los trihalometanos –THM-  los cuales se pueden absorber en el cuerpo a través de la piel o por inhalación.

 

Para investigar el riesgo de cáncer de vejiga por exposición a THM, los investigadores compararon a 1219 hombres y mujeres con cáncer de vejiga con 1271 individuos de control quienes no tenían la enfermedad, observando su exposición a agua cloratada a través de agua para beber, albercas y regaderas. Los investigadores también analizaron los niveles de THM de agua en 123 municipios incluidos en el estudio.

 

Personas habitando casas con un promedio de THM en el agua superior a los 49 microgramos por litro tenían el doble de riesgo de contraer cáncer de vejiga que aquellos viviendo en lugares en donde el nivel de THM era menor a 8 microgramos por litro. Los niveles de THM de 50 microgramos por litro son comunes en socieda-des industrializadas.

 

Los participantes en el estudio quienes bebieron agua cloratada tuvieron más del 35% de riesgo de contraer cáncer de vejiga comparado con aquellos que no consumen esa agua. Mientras que nadar en aguas cloratadas aumentó el riesgo de cáncer de vejiga en más del 57%, y aquellos que tomaron baños por más tiempo y vivían en municipios con niveles de THM más altos también aumentaron su riesgo de cáncer.

 

Cuando se absorbe el THM a través de la piel o de los pulmones directamente, éste puede tener un efecto cancerígeno más poderoso porque no se lleva a cabo el proceso de purificación a través del hígado.

 

Si esta información se confirma por otras fuentes, dicho estudio revela implicaciones de salud muy importan-tes  con respecto a la prevención a la exposición a estos contaminantes de agua, concluyeron los investigado-res.

 

 

Fuente : American Journal of Epidiemology, Enero 2007